domingo, 20 de julio de 2014

EL TURISMO ECOLOGICO
El Turismo ecológico o ecoturismo es una nueva tendencia del Turismo Alternativo diferente al Turismo tradicional. Es un enfoque para las actividades turísticas en el cual se privilegia la sustentabilidad, la preservación, la apreciación del medio (tanto natural como cultural) que acoge y sensibiliza a los viajantes. Aunque existen diferentes interpretaciones, por lo general el turismo ecológico se promueve como un turismo "ético", en el cual también se presume como primordial el bienestar de las poblaciones locales, y tal presunción se refleja en la estructura y funcionamiento de las empresas, y cooperativas que se dedican a ofrecer tal servicio.
Debido a su auge el ecoturismo ya se convirtió en el segmento de más rápido crecimiento y el sector más dinámico del mercado turístico a escala mundial. Este movimiento apareció a finales de la década de 1980, y ya ha logrado atraer el suficiente interés a nivel internacional, al punto que la ONU dedicó el año 2002 al turismo ecológico. Al igual que los alojamientos de turismo rural ofrecen al viajero un reencuentro con la naturaleza y con las tradiciones locales y favorecen la recuperación económica y social de las zonas rurales, pero añaden criterios de sostenibilidad ambiental que son básicos para que un establecimiento se considere merecedor de esta calificación.
El término ecoturismo en relación al viajero tiene mucho que ver con su actitud de interacción, integración y respeto por el medio, las personas y las costumbres del lugar visitado.

El ecoturismo se puede clasificar en por lo menos tres grandes categorías, podría establecerse que cuando sólo se refiere a la conservación de la naturaleza, estamos en presencia de un ecoturismo de categoría 1; si además de la conservación de la naturaleza se añade la conservación de la cultura local y de su patrimonio histórico, se estaría hablando de un ecoturismo categoría 2, y finalmente, si a la categoría 2 se le añade lo que sería un ecoturismo socialmente sustentable, es decir la oportunidad que brindaría como actividad de servicios para mejorar la calidad de vida de la población receptora, estaríamos hablando de un ecoturismo categoría 3, que sería el que en realidad integraría los aspectos medioambientales, socioculturales y de la distribución de la riqueza generada, por lo que este tipo de ecoturismo sí merecería todo el apoyo de las instituciones del estado, debido a sus múltiples impactos positivos.

¿EN QUÉ CONSISTE EL ECOTURISMO?
En viajar por áreas naturales sin perturbarlas, con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar tanto sus atractivos naturales (paisajes, flora y fauna silvestres), como las manifestaciones culturales que allí puedan encontrarse.

¿CÓMO SE DISTINGUE EL ECOTURISMO DEL TURISMO DE NATURALEZA O EL DE AVENTURA?
Para ser considerado ecoturismo, éste debe de involucrar:
  • Mínimos impactos al medio ambiente.
  • Participación activa de las comunidades locales.
  • Educación para la conservación.
  • Maximizar la derrama económica en la comunidad.
Al convertirse en un medio de vida que permite cubrir sus necesidades económicas, el ecoturismo educa y fomenta que las comunidades que habitan los sitios con riqueza naturales excepcionales se conviertan en sus más fervientes defensores.

ECOTURISMO INDÍGENA
Según WWF (2003) este concepto se refiere a “aquellas empresas eco turísticas que gerencia a favor de una comunidad”, entendiendo como tal “grupo de gente que vive en la misma área geográfica y que se identifican como pertenecientes al mismo grupo”. En este subsector del ecoturismo, no es que se de una participación activa de la población local, sino que es la propia comunidad local la encargada del proyecto eco turístico, beneficiando a todos sus miembros, algunos de forma directa y otros de manera indirecta. En este contexto, conforme la OIT (2003), la promoción del turismo con comunidades indígenas y municipios rurales parece tener una misión específica: elevar los niveles de actividad y bienestar de las poblaciones locales; preservar la identidad cultural y los ecosistemas, fortaleciendo las capacidades municipales para promover el turismo sostenible y competitivo. En el marca del programa de actividades de la OIT destinado a promover los derechos fundamentales de los pueblos indígenas (Convenio 169), artículo 7: “los pueblos interesados deberán tener el derecho de decidir sus propias prioridades en lo que atañe el proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte sus vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual, y a la tierras que ocupan o utilizan de alguna maneta y de controlar en la medida de lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural. Además, dichos pueblos deberán participar en la formulación, aplicación y evaluación de los planes y programas de desarrollo nacional y regional, susceptibles de afectarles directamente”. Basadas en esto las organizaciones han formulado demandas explícitas con el objetivo de conocer y tomar conciencia de los efectos de un número cada vez mayor de proyectos de turismo que se ejecutan con las comunidades o, a veces, a costa de ellas. Su mayor preocupación estriba en dos aspectos: el primero se refiere a los efectos del turismo sobre las condiciones de vida, los recursos naturales y la cultura de las comunidades resultantes de esta nueva corriente turística. En respuesta a esas demandas, la OIT ha diseñado un programa de Servicios de Desarrollo Empresarial para el turismo comunitario, conocido como la Red en aquellas comunidades que han adoptado una postura receptiva hacia el turismo, las exigencias son claras: las estrategias de apoyo no deben alterar los aspectos o territorios, ni incentivar el individualismo, para no contrariar las bases de la filosofía indígena sobre la vida, su hábitat y, en general, su cosmovisión. En Ecuador, las bases del Ecoturismo Basado en la Comunidad fueron desarrolladas en los años noventa en la Amazonía oriental, a través de los organismos indígenas denominados (CONFENAIE) Confederación de la Nacionalidades de la Amazonía Ecuatoriana y, por la (COICA) Coordinación de las organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica. Estos EBC fueron estrategias desarrolladas para buscar otras alternativas económicas más sostenibles frente la presión acelerada sobre las tierras indígenas por amenazas petroleras y mineras y también al turismo no controlado en la práctica.
Las poblaciones locales o aledañas al recurso natural, no reciben los recursos económicos adecuados o muy pocos. Se sienten marginadas frente al auge de los eco turistas visitantes, y ven como el beneficio económico favorece a grupos ajenos y con pocas implicaciones favorables para las comunidades del lugar”.

IMPACTOS DEL ECOTURISMO
·         El auge del ecoturismo ha generado cambios de propietarios de tierras y una especulación a menudo nociva sobre su valor, en especial para las poblaciones locales que se resienten por la presencia de extranjeros que operan algunas veces en forma escrupulosa a lo largo de los linderos de áreas protegidas y otros recursos eco turísticos.
·         Los turistas que visitan áreas prístinas pueden causar daños en forma directa o indirecta a la flora y a la fauna. Incluso a veces se recurre a la alimentación de animales (monos, aves, cocodrilos) para que los eco turistas puedan verlos mejor y fotografiarlos. Esto puede originar problemas en las costumbres de ciertos animales, en especial cuando se suspende dicha práctica.
·         Hay conflictos en uso tradicional del aprovechamiento de la tierra con sus animales y plantas departe de las poblaciones contiguas a las áreas naturales, ya que al aumentar el ecoturismo se fijan imitaciones para ciertas actividades tradicionales para las poblaciones aledañas (prohibición de cazar en áreas que ahora son “protegidas”, así como cortar leña o cosechar plantas medicinales e incluso el uso de hojas de palma para techar viviendas).
·         Las construcciones turísticas (hoteles, restaurantes, tiendas diversas) se ubican demasiado cerca del recurso natural, o con estilos arquitectónicos que no armonizan en el paisaje. Hay a menudo efectos perjudiciales en cuanto a la contaminación de aguas de mar, acumulación de procesos deficientes de desechos sólidos, ruido excesivo, luz nociva en la noche (por ejemplo, cerca de playas donde desovan tortugas marinas).
·         Los senderos para visitar recursos eco turísticos con frecuencia están pobremente diseñados (recorrido poco atractivo o de regreso igual que la ida, cuando un itinerario circular hubiera sido más interesantes, fenómenos de erosión por pisoteo y otras razones) o lo que es más grave, recorridos mal interpretados por (seudologías inescrupulosos).
·         Se da poca importancia a la “capacidad de carga” del área visitada, cuando esta es frágil. Algunas prácticas como permitir sólo la entrada a un número limitado de visitantes por lo menos espaciar los grupos con sus días o diversificar los senderos, aún no están difundidos.
·         Muchas promociones del turismo ecológico, están dirigidas sólo para atraer al turismo extranjero, al especular que son ellos quienes tienen un alto poder económico. A menudo no se presta la debida atención al turismo nacional o grupos escolares locales, con escasos ingresos discrecionales para viajar.


ECOTURISMO EN PARQUES NATURALES.

La ecología aplicada tiene como finalidad el conservar los recursos naturales, utilizando medidas de prevención y protección, como la reforestación, el control de la caza y pesca, y otro conjunto de restricciones tendientes a la preservación de áreas no tocadas por el hombre.
En 1870, un grupo de exploradores norteamericanos visitó el valle del río Yellowstone. Profundamente impresionados por las bellezas naturales, los exploradores promovieron una serie de principios de conservación. Su tarea culminó, en 1872, con la declaración del primer parque nacional en el mundo, por parte del Congreso de Estados Unidos de América. Esta nueva figura sirvió para satisfacer la necesidad de proteger y conservar paisajes naturales únicos, para beneficio de las siguientes generaciones. Hoy, el Yellowstone es un sitio turístico visitado por miles de eco turistas.
Posteriormente, siguiendo este ejemplo, fueron creados otros parques, como el Royal Nacional Park de Australia (en 1886), el Tongariro Nacional Park de Nueva Zelanda (en 1887), el parque nacional de Suiza (en 1914) y numerosos parques más en África, Asia y América.
El turismo ecológico se está convirtiendo, hoy en día, a nivel mundial, en una actividad cada vez más popular. El ecoturismo genera ingresos aplicables tanto a la economía local como a la regional, y crea una mayor conciencia de la importancia de la conservación, tanto entre los habitantes, como entro los visitantes. El peligro está en que, al aumentar el turismo, aquellos atractivos –por los que, en un principio, fue generado el desarrollo turístico- resulten destruidos. Por lo tanto, desarrollar sabiamente el ecoturismo plantea un gran reto.

PARQUES NATURALES.

En la mayoría de los países en vías de desarrollo, los parques naturales pueden ser explotados con fines de ecoturismo; sin embargo, pocos son los que cuentan con la infraestructura mínima adecuada para mantener el turismo ecológico. A la fecha, en Bolivia, aún no hay medios adecuados para poder recibir dinero de quienes visitan los parques. Estos carecen de guías con conocimientos elementales sobre los ecosistemas locales, por lo que se pierde la oportunidad de que el visitante aprenda algo sobre ecología o conservación de los recursos naturales. Tampoco cuenta con información básica ni servicios (de alimentos ni de alojamiento). Por lo anterior, las numerosas y significativas oportunidades de captar recursos para mantenimiento del parque y la generación de empleo para la gente local, son desperdiciadas.
Además de lo anterior, la mayoría de los agentes de viajes y operadores de giras no han establecido, con sus contrapartes, las relaciones necesarias para promover el turismo ecológico y no existe todavía una forma de asegurar que una parte de los ingresos derivados del ecoturismo sea captada por los parques.
Todavía no se realizan las evaluaciones de impacto ambiental y la determinación de la capacidad de carga de las áreas protegidas.

GUÍAS EN TURISMO ECOLÓGICO.

Los conductores, informadores y guías del turista aparecieron desde épocas antiguas y su oficio evolucionó, hasta nuestros días, como una profesión necesaria para apoyar al turismo masivo. Los guías tuvieron su origen en el siglo XIX en Italia; los conductores de turistas eran conocidos como "cicerones" por su elocuencia, que hacía recordar a Cicerón en el Senado Republicano.
El guía y el turista se unen por una relación de servicio que, generalmente, es muy corta. Tanto, que en la primera hora, el guía debe resolver todos los recelos del turista, para evitar tensiones e incompatibilidades personales. La profesión de guías de turistas entraña numerosos problemas de responsabilidad social, relaciones con agencias de viajes, restaurantes, hoteles y centros nocturnos. La intromisión de guías improvisados, sin adecuada información ni entrenamiento, es común en varios sitios turísticos del país, lo que tiene consecuencias negativas en la industria en general.


INFORMACIÓN QUE DEBE SER PROPORCIONADA AL TURISTA Y CONDUCCIÓN DE GRUPOS.

·         Posibilidades de riesgo por quemaduras de sol, exceso de frío o calor, deshidratación, picadura de animales venenosos, ataques de insectos; es conveniente advertir sobre todos los riesgos posibles.
·         Indicaciones sobre qué hacer con la basura.
·         Indicaciones sobre cómo encender una fogata, cómo usar lámparas de gasolina y estufas portátiles para cocinar.
·         Instrucciones para el funcionamiento del campamento y el reglamento que deberá seguirse para evitar accidentes.
·         Información clara y detallada sobre los posibles riesgos durante el recorrido y cómo deberá actuarse en caso de emergencia, ofreciendo una o dos alternativas al programa original.
·         El guía llevará el botiquín adecuado y el reglamento dependiendo de la actividad por realizar, así como un diario de viaje para anotar y registrar los viajes.
·         El guía no le suministrará al turista medicamento que requieren prescripción médica.
·         Los turistas deberán llevar contenedores domésticos irrompibles para transportar combustible. Las estufas, lámparas, o aparatos que funcionen por medio de combustibles sólo podrán ser operados por el guía.
·         Durante el viaje, el agua potable, proveniente de fuentes naturales, deberá ser tratada antes de su consumo.

·         Dependiendo de la actividad, el guía proporcionará una guía a los turistas indicando una lista de equipo apropiado para los sitios, ambientes, climas y culturas que se visitarán.