EL TURISMO ECOLOGICO
El Turismo ecológico o ecoturismo es una nueva tendencia del Turismo Alternativo diferente al Turismo
tradicional. Es un enfoque para las actividades turísticas en el cual se privilegia la sustentabilidad, la preservación, la
apreciación del medio (tanto natural como cultural) que acoge y sensibiliza a
los viajantes. Aunque existen diferentes interpretaciones, por lo general el
turismo ecológico se promueve como un turismo "ético", en el cual
también se presume como primordial el bienestar de las poblaciones locales, y
tal presunción se refleja en la estructura y funcionamiento de las empresas, y
cooperativas que se dedican a ofrecer tal servicio.
Debido a su auge el ecoturismo ya se convirtió en el segmento de
más rápido crecimiento y el sector más dinámico del mercado turístico a escala
mundial. Este movimiento apareció a finales de la década de 1980, y ya ha
logrado atraer el suficiente interés a nivel internacional, al punto que la ONU dedicó el año 2002 al turismo ecológico. Al igual que los alojamientos de turismo
rural ofrecen al viajero un reencuentro con la naturaleza y con las tradiciones
locales y favorecen la recuperación económica y social de las zonas rurales,
pero añaden criterios de sostenibilidad ambiental que son básicos para que un
establecimiento se considere merecedor de esta calificación.
El término ecoturismo en relación al viajero tiene mucho que ver con su actitud de interacción, integración y respeto por el medio, las personas y las costumbres del lugar visitado.
El término ecoturismo en relación al viajero tiene mucho que ver con su actitud de interacción, integración y respeto por el medio, las personas y las costumbres del lugar visitado.
El ecoturismo se puede clasificar en por lo
menos tres grandes categorías, podría establecerse que cuando sólo se refiere a
la conservación de la naturaleza, estamos en presencia de un ecoturismo de
categoría 1; si además de la conservación de la naturaleza se añade la
conservación de la cultura local y de su patrimonio histórico, se estaría
hablando de un ecoturismo categoría 2, y finalmente, si a la categoría 2 se le
añade lo que sería un ecoturismo socialmente sustentable, es decir la
oportunidad que brindaría como actividad de servicios para mejorar la calidad
de vida de la población receptora, estaríamos hablando de un ecoturismo
categoría 3, que sería el que en realidad integraría los aspectos
medioambientales, socioculturales y de la distribución de la riqueza generada,
por lo que este tipo de ecoturismo sí merecería todo el apoyo de las
instituciones del estado, debido a sus múltiples impactos positivos.
¿EN QUÉ
CONSISTE EL ECOTURISMO?
En viajar por áreas naturales sin perturbarlas, con el fin de disfrutar,
apreciar y estudiar tanto sus atractivos naturales (paisajes, flora y fauna
silvestres), como las manifestaciones culturales que allí puedan encontrarse.
¿CÓMO SE DISTINGUE EL
ECOTURISMO DEL TURISMO DE NATURALEZA O EL DE AVENTURA?
Para ser considerado ecoturismo, éste debe de
involucrar:
- Mínimos
impactos al medio ambiente.
- Participación
activa de las comunidades locales.
- Educación
para la conservación.
- Maximizar
la derrama económica en la comunidad.
Al convertirse en un medio de vida que permite
cubrir sus necesidades económicas, el ecoturismo educa y fomenta que las
comunidades que habitan los sitios con riqueza naturales excepcionales se
conviertan en sus más fervientes defensores.
ECOTURISMO
INDÍGENA
Según WWF (2003) este concepto se refiere a “aquellas empresas eco
turísticas que gerencia a favor de una comunidad”, entendiendo como tal “grupo
de gente que vive en la misma área geográfica y que se identifican como
pertenecientes al mismo grupo”. En este subsector del ecoturismo, no es que se
de una participación activa de la población local, sino que es la propia
comunidad local la encargada del proyecto eco turístico, beneficiando a todos
sus miembros, algunos de forma directa y otros de manera indirecta. En este
contexto, conforme la OIT (2003), la promoción del turismo con comunidades indígenas
y municipios rurales parece tener una misión específica: elevar los niveles de
actividad y bienestar de las poblaciones locales; preservar la identidad
cultural y los ecosistemas, fortaleciendo las capacidades municipales para
promover el turismo sostenible y competitivo. En el marca del programa de
actividades de la OIT destinado a promover los derechos fundamentales de los
pueblos indígenas (Convenio 169), artículo 7: “los
pueblos interesados deberán tener el derecho de decidir sus propias prioridades
en lo que atañe el proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte sus
vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual, y a la tierras que
ocupan o utilizan de alguna maneta y de controlar en la medida de lo posible,
su propio desarrollo económico, social y cultural. Además, dichos pueblos
deberán participar en la formulación, aplicación y evaluación de los planes y
programas de desarrollo nacional y regional, susceptibles de afectarles
directamente”. Basadas en esto las organizaciones han formulado demandas
explícitas con el objetivo de conocer y tomar conciencia de los efectos de un
número cada vez mayor de proyectos de turismo que se ejecutan con las
comunidades o, a veces, a costa de ellas. Su mayor preocupación estriba en dos
aspectos: el primero se refiere a los efectos del turismo sobre las condiciones
de vida, los recursos naturales y la cultura de las comunidades resultantes de
esta nueva corriente turística. En respuesta a esas demandas, la OIT ha
diseñado un programa de Servicios de Desarrollo Empresarial para el turismo
comunitario, conocido como la Red en aquellas comunidades que han adoptado una
postura receptiva hacia el turismo, las exigencias son claras: las estrategias
de apoyo no deben alterar los aspectos o territorios, ni incentivar el
individualismo, para no contrariar las bases de la filosofía indígena sobre la
vida, su hábitat y, en general, su cosmovisión. En Ecuador, las bases del
Ecoturismo Basado en la Comunidad fueron desarrolladas en los años noventa en
la Amazonía oriental, a través de los organismos indígenas denominados
(CONFENAIE) Confederación de la Nacionalidades de la Amazonía Ecuatoriana y,
por la (COICA) Coordinación de las organizaciones Indígenas de la Cuenca
Amazónica. Estos EBC fueron estrategias desarrolladas para buscar otras
alternativas económicas más sostenibles frente la presión acelerada sobre las
tierras indígenas por amenazas petroleras y mineras y también al turismo no
controlado en la práctica.
Las poblaciones locales o aledañas al
recurso natural, no reciben los recursos económicos adecuados o muy pocos. Se
sienten marginadas frente al auge de los eco turistas visitantes, y ven como el
beneficio económico favorece a grupos ajenos y con pocas implicaciones
favorables para las comunidades del lugar”.
IMPACTOS DEL ECOTURISMO
·
El auge del ecoturismo ha generado cambios de propietarios de tierras y
una especulación a menudo nociva sobre su valor, en especial para las
poblaciones locales que se resienten por la presencia de extranjeros que operan
algunas veces en forma escrupulosa a lo largo de los linderos de áreas
protegidas y otros recursos eco turísticos.
·
Los turistas que visitan áreas prístinas pueden causar daños en forma
directa o indirecta a la flora y a la fauna. Incluso a veces se recurre a la
alimentación de animales (monos, aves, cocodrilos) para que los eco turistas
puedan verlos mejor y fotografiarlos. Esto puede originar problemas en las
costumbres de ciertos animales, en especial cuando se suspende dicha práctica.
·
Hay conflictos en uso tradicional del aprovechamiento de la tierra con
sus animales y plantas departe de las poblaciones contiguas a las áreas
naturales, ya que al aumentar el ecoturismo se fijan imitaciones para ciertas
actividades tradicionales para las poblaciones aledañas (prohibición de cazar
en áreas que ahora son “protegidas”, así como cortar leña o cosechar plantas
medicinales e incluso el uso de hojas de palma para techar viviendas).
·
Las construcciones turísticas (hoteles, restaurantes, tiendas diversas)
se ubican demasiado cerca del recurso natural, o con estilos arquitectónicos
que no armonizan en el paisaje. Hay a menudo efectos perjudiciales en cuanto a
la contaminación de aguas de mar, acumulación de procesos deficientes de
desechos sólidos, ruido excesivo, luz nociva en la noche (por ejemplo, cerca de
playas donde desovan tortugas marinas).
·
Los senderos para visitar recursos eco turísticos con frecuencia están
pobremente diseñados (recorrido poco atractivo o de regreso igual que la ida,
cuando un itinerario circular hubiera sido más interesantes, fenómenos de
erosión por pisoteo y otras razones) o lo que es más grave, recorridos mal
interpretados por (seudologías inescrupulosos).
·
Se da poca importancia a la “capacidad de carga” del área visitada,
cuando esta es frágil. Algunas prácticas como permitir sólo la entrada a un
número limitado de visitantes por lo menos espaciar los grupos con sus días o
diversificar los senderos, aún no están difundidos.
·
Muchas promociones del turismo ecológico, están dirigidas sólo para
atraer al turismo extranjero, al especular que son ellos quienes tienen un alto
poder económico. A menudo no se presta la debida atención al turismo nacional o
grupos escolares locales, con escasos ingresos discrecionales para viajar.
ECOTURISMO EN PARQUES NATURALES.
La ecología aplicada
tiene como finalidad el conservar los recursos naturales, utilizando medidas de
prevención y protección, como la reforestación, el control de la caza y pesca,
y otro conjunto de restricciones tendientes a la preservación de áreas no
tocadas por el hombre.
En 1870, un grupo de
exploradores norteamericanos visitó el valle del río Yellowstone. Profundamente
impresionados por las bellezas naturales, los exploradores promovieron una
serie de principios de conservación. Su tarea culminó, en 1872, con la declaración
del primer parque nacional en el mundo, por parte del Congreso de Estados
Unidos de América. Esta nueva figura sirvió para satisfacer la necesidad de
proteger y conservar paisajes naturales únicos, para beneficio de las
siguientes generaciones. Hoy, el Yellowstone es un sitio turístico visitado por
miles de eco turistas.
Posteriormente,
siguiendo este ejemplo, fueron creados otros parques, como el Royal Nacional
Park de Australia (en 1886), el Tongariro Nacional Park de Nueva Zelanda (en
1887), el parque nacional de Suiza (en 1914) y numerosos parques más en África,
Asia y América.
El turismo ecológico
se está convirtiendo, hoy en día, a nivel mundial, en una actividad cada vez
más popular. El ecoturismo genera ingresos aplicables tanto a la economía local
como a la regional, y crea una mayor conciencia de la importancia de la
conservación, tanto entre los habitantes, como entro los visitantes. El peligro
está en que, al aumentar el turismo, aquellos atractivos –por los que, en un
principio, fue generado el desarrollo turístico- resulten destruidos. Por lo
tanto, desarrollar sabiamente el ecoturismo plantea un gran reto.
PARQUES NATURALES.
En la mayoría de los
países en vías de desarrollo, los parques naturales pueden ser explotados con
fines de ecoturismo; sin embargo, pocos son los que cuentan con la
infraestructura mínima adecuada para mantener el turismo ecológico. A la fecha,
en Bolivia, aún no hay medios adecuados para poder recibir dinero de quienes
visitan los parques. Estos carecen de guías con conocimientos elementales sobre
los ecosistemas locales, por lo que se pierde la oportunidad de que el
visitante aprenda algo sobre ecología o conservación de los recursos naturales.
Tampoco cuenta con información básica ni servicios (de alimentos ni de
alojamiento). Por lo anterior, las numerosas y significativas oportunidades de
captar recursos para mantenimiento del parque y la generación de empleo para la
gente local, son desperdiciadas.
Además de lo
anterior, la mayoría de los agentes de viajes y operadores de giras no han
establecido, con sus contrapartes, las relaciones necesarias para promover el
turismo ecológico y no existe todavía una forma de asegurar que una parte de
los ingresos derivados del ecoturismo sea captada por los parques.
Todavía no se
realizan las evaluaciones de impacto ambiental y la determinación de la
capacidad de carga de las áreas protegidas.
GUÍAS EN TURISMO ECOLÓGICO.
Los conductores, informadores y guías del turista aparecieron desde
épocas antiguas y su oficio evolucionó, hasta nuestros días, como una profesión
necesaria para apoyar al turismo masivo. Los guías tuvieron su origen en el
siglo XIX en Italia; los conductores de turistas eran conocidos como
"cicerones" por su elocuencia, que hacía recordar a Cicerón en el
Senado Republicano.
El guía y el turista se unen por una relación de servicio que,
generalmente, es muy corta. Tanto, que en la primera hora, el guía debe
resolver todos los recelos del turista, para evitar tensiones e
incompatibilidades personales. La profesión de guías de turistas entraña
numerosos problemas de responsabilidad social, relaciones con agencias de
viajes, restaurantes, hoteles y centros nocturnos. La intromisión de guías
improvisados, sin adecuada información ni entrenamiento, es común en varios
sitios turísticos del país, lo que tiene consecuencias negativas en la
industria en general.
INFORMACIÓN QUE DEBE SER PROPORCIONADA AL TURISTA Y CONDUCCIÓN DE
GRUPOS.
·
Posibilidades de riesgo por quemaduras de sol, exceso de frío o calor,
deshidratación, picadura de animales venenosos, ataques de insectos; es
conveniente advertir sobre todos los riesgos posibles.
·
Indicaciones sobre qué hacer con la basura.
·
Indicaciones sobre cómo encender una fogata, cómo usar lámparas de
gasolina y estufas portátiles para cocinar.
·
Instrucciones para el funcionamiento del campamento y el reglamento que
deberá seguirse para evitar accidentes.
·
Información clara y detallada sobre los posibles riesgos durante el
recorrido y cómo deberá actuarse en caso de emergencia, ofreciendo una o dos
alternativas al programa original.
·
El guía llevará el botiquín adecuado y el reglamento dependiendo de la
actividad por realizar, así como un diario de viaje para anotar y registrar los
viajes.
·
El guía no le suministrará al turista medicamento que requieren
prescripción médica.
·
Los turistas deberán llevar contenedores domésticos irrompibles para
transportar combustible. Las estufas, lámparas, o aparatos que funcionen por
medio de combustibles sólo podrán ser operados por el guía.
·
Durante el viaje, el agua potable, proveniente de fuentes naturales,
deberá ser tratada antes de su consumo.
·
Dependiendo de la actividad, el guía proporcionará una guía a los
turistas indicando una lista de equipo apropiado para los sitios, ambientes,
climas y culturas que se visitarán.